El misterioso brote de coronavirus que se desató en Wuhan, China, hace más de tres semanas, ya no es sólo un problema de salud pública global. Ahora, este virus se ha convertido en una amenaza tanto para la economía mundial como para la economía china y en un reto para el gobierno chino.
Esta nota del The New York Times afirma que dicho brote es la prueba de la dependencia económica mundial hacia China, pues dice que este virus ha apagado uno de los motores de crecimiento más importantes del mundo: la industria. A este respecto, la nota expresa que China se ha convertido en una parte esencial de la moderna máquina industrial global, en tanto que el país representa alrededor de una sexta parte de la producción económica mundial y es el mayor fabricante del mundo. No obstante, las fábricas ya se están viendo afectadas por la propagación del virus de Wuhan. En dicho sentido, aumentará el cierre de las mismas de manera temporal; entre ellas están Nissan y General Motors.
Lo anterior es resaltado en esta nota de The Economist, la cual dice que la semi-cuarentena por este virus dañará la economía global porque varias empresas internacionales han pausado sus actividades en China y dependen del consumo de esta misma. Por ejemplo, empresas como Starbucks y Apple han cerrado varias de sus sucursales temporalmente. Incluso, Disney cerró su resort en Shanghái para las vacaciones de año nuevo, lo cual le afectó porque era una de sus semanas más ocupadas durante el año. Además, los bienes en Hong Kong (importante destino de inversión para China y otros países) han caído más del 5%.
Por supuesto, no hay que olvidar a la economía china. Esta nota de El País dice que el coronavirus de Wuhan también amenaza al crecimiento chino, pues el impacto puede ser mucho mayor que el que tuvo el SARS (enfermedad viral que apareció en China en 2003 causado por un tipo de coronavirus). En la misma nota se comenta que aquella epidemia fue un golpe temporal para la economía doméstica, debido a que rápidamente el país recuperó sus niveles previos de crecimiento. No obstante, ahora China depende más del consumo de lo que dependía en el 2003.
Además, hay más de 46 millones de personas aisladas y sectores como el comercio, el transporte (sobre todo el ferroviario y el aéreo) y el turismo -cuyas actividades están suspendidas- son mucho más importantes para la economía china de lo que eran en el 2003. Debido al paro en estas actividades a causa del coronavirus de Wuhan, se estima que el crecimiento del PIB de China se reduzca en un punto porcentual en el primer trimestre del presente año.
Esta situación ha sido todo un desafío para el gobierno chino, pues algunos han criticado la forma en que ha respondido al brote de dicho virus. Esta nota de The Washington Post dice que los líderes chinos se apresuran a evitar un momento de Chernobyl, dado que varias personas vincularon la ineptitud del gobierno chino con la del gobierno de la antigua Unión Soviética en el desastre nuclear en dicha ciudad. Asimismo, esta nota expresa que varios ciudadanos chinos están preocupados por cómo las autoridades públicas respondieron al brote desde un inicio, pues los funcionarios locales de Wuhan lo encubrieron e ignoraron cuando se desató.
Dicha preocupación también es comentada en esta nota de The Economist, la cual dice que lo grave no es la enfermedad sino el tratamiento; es decir, la forma y la duración potencial de los esfuerzos de las autoridades chinas para controlar el brote. En este sentido, la nota dice que el 90% del daño económico de las epidemias se da por el miedo de las personas a asociarse con otras, lo cual es fomentado por el gobierno chino. Esto es porque la política de este mismo es la de aislar las zonas afectadas y limitar el contacto interpersonal en todo el país. Sin embargo, las personas están cada vez más nerviosas.
Ante ello, cabe preguntarse si el gobierno chino le ha dado el enfoque correcto al tratamiento contra el virus de Wuhan y cuáles serán los próximos costos económicos de esto en China y en el mundo.