Como bien se sabe, el pasado martes tuvo lugar, en Cleveland, Ohio, uno de los eventos más importantes en las actuales elecciones presidenciales estadounidenses: el primer debate entre los candidatos rumbo a la Casa Blanca, Donald Trump y Joe Biden. Este primer encuentro ha dado mucho de qué hablar por cómo se desarrolló, dado que muchos esperaban que fuera un espacio de discusión de los problemas que afectan actualmente a Estados Unidos y de propuestas, pero sólo sirvió como un centro de ataque entre ambos contrincantes, sobre todo de Trump hacia Biden.
Esta nota de El País comenta que el debate se convirtió en un espectáculo “caótico y virulento” en el que Trump se mostró muy agresivo, sin respetar el turno de palabra de su oponente Biden y atacándolo constantemente. Por su parte, la nota dice que Biden intentó interpretar “el papel presidencial”, uno más moderado, pero no pudo hacerlo por frenar al mandatario e incluso lo tachó de “mentiroso”, le llamó “payaso” y lo mandó a callar. En general, la nota expresa que no hubo asunto en el que la discusión no terminara en pleito o ataques.
Esta nota de CNN plasma varias opiniones de distintos colaboradores sobre el debate, quienes concuerdan que éste fue un gran desastre y un ejercicio inútil. Por ejemplo, el comentarista Scott Jennings opina que Trump cometió el error de hablar sobre los logros de su actual mandato y no se centró en dar una agenda para los próximos cuatro años; y ante la actitud de ataque de él, Biden no pudo hacer mucho, pues se veía que no estaba preparado para ello, a pesar de que ese tipo de comportamientos por parte de Trump son predecibles. Asimismo, la comentarista política Tara Setmayer habla sobre el contraste que se vio entre Trump y Biden, en el que el primero se mostró muy grosero e incontrolable y el segundo candidato mostró más momentos de empatía y decencia, pese a que sucumbió frustrado a las actitudes de su contraparte.
Algo que llamó mucho la atención en el encuentro fue el comentario de Trump sobre la supremacía blanca, en tanto que al pedirle que condenase a los partidarios de esta ideología, él se negó a hacerlo e hizo un llamado al grupo de extrema derecha “The Proud Boys (en favor de la antinmigración): “retrocedan y estén listos”, dijo. A dicho respecto, esta nota de The New York Times comenta que es una declaración política con la que Trump no cuestiona a los radicales, si no que “los llama a reagruparse para la carga”. Así, la misma nota expresa que esas palabras plantean el problema central de la actual elección: la estabilidad del sistema democrático y que, por tanto, este debate dio una conclusión “devastadora”: la democracia está en riesgo.
En conclusión, el primer debate presidencial no dio lugar a una discusión efectiva y respetuosa de ideas. Además, esta otra nota de The New York Times asegura que, sin importar quién ganó, hubo un gran consenso: Estados Unidos perdió. En todo caso, como lo comenta la asesora política republicana Sarah Isgur, “el ganador fue un botón de silencio en el control remoto del televisor”. Esta nota de France 24 informa que tras este primer fallido ejercicio, la Comisión de Debates Presidenciales de Estados Unidos (CPD) tomó la decisión de implementar cambios para los próximos encuentros presidenciales entre Trump y su contrincante demócrata, con el fin de mantener el orden en los mismos. Por tanto, habrá que esperar para ver cómo se desarrollarán esos encuentros restantes, que se espera que sean mejores que el primero.