En las últimas semanas, el gobierno del actual presidente brasileño, Jair Bolsonaro, ha estado en el foco de atención de la comunidad europea por sus políticas antiambientalistas, las cuales han puesto en riesgo el acuerdo comercial histórico entre el Mercosur (el cual está en proceso de ratificación y del cual Brasil forma parte) y la Unión Europea. Además, esas políticas amenazan a la región amazónica de dicho país y a las comunidades indígenas que en ella habitan.
Esta nota de Deutsche Welle informa que el presidente Bolsonaro ha sido muy criticado internacionalmente por no actuar para detener los incendios forestales en la Amazonía y los más recientes en la región brasileña del Pantanal. Además, Brasil se comprometió a reducir el 37% de sus emisiones de carbono para el 2025 y el 43% para el 2030; sin embargo, sus políticas antiambientalistas y de deforestación ponen en riesgo dichos objetivos y podrían generar importantes daños ambientales que podrían traer graves consecuencias para el cambio climático. Debido a esto, la misma nota comenta que Estados como Francia, Austria y Alemania no se han decidido por ratificar el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur (que concluyó en 2019 tras veinte años de negociaciones) y, asimismo, temen que “la apertura del mercado europeo para productos agrícolas del Mercosur aumente la deforestación de la Amazonía”.
Lo anterior es reafirmado por esta nota de Euronews, la cual advierte que los países antes mencionados no van a validar dicho acuerdo si el mandatario Bolsonaro no modifica sus políticas ambientalistas. Además, informa que, de alguna manera, la Unión Europea ha sido responsable del 10% de la destrucción de la selva amazónica, cuya causa proviene de las importaciones de carne, soja y maíz procedentes de Brasil. La selva es deforestada y las zonas de cultivo son rociadas con pesticidas, los cuales también van directo a las poblaciones que ahí viven, con el fin de que enfermen y se vayan. Por tanto, los pueblos indígenas se sienten amenazados por el mencionado convenio e incluso activistas ambientales han sido violentados por defenderlos y por defender su territorio. Para detener estos ataques, varios grupos indígenas y del Parlamento Europeo han pedido que el acuerdo no sea ratificado.
Aunado al poco compromiso que se ha visto por parte del gobierno brasileño con el medio ambiente, esta nota de El País reporta que, hace algunos días, el Ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, se mostró firme con la decisión de incrementar las cabezas de ganado en el Pantanal para que se coman la maleza que sirve como combustible, lo cual empeora los incendios. Asimismo, la nota informa que esa región es “el mayor humedal del planeta y ha perdido una cuarta parte de su flora en los incendios de este año, los peores desde que existen registros”.
Solo queda esperar qué acciones concretas tomará el gobierno del presidente Bolsonaro con respecto a esta situación, pero algo que él tiene claro es que no quiere que el asunto ambiental arruine la ratificación del acuerdo Mercosur-Unión Europea.